Un diseño sutil para una máxima sensación de espacio
Cómo Infinity refuerza el espacio sin compromisos


La transición entre pared y techo suele recibir atención en una fase tardía de muchos diseños, aunque precisamente esta línea determina en gran medida cómo se percibe un espacio. Según la intención del diseño, una cornisa puede ser muy presente, con volumen y detalle, o bien discreta, permitiendo que el espacio y la luz sean los protagonistas.
Esta transición fluida y orgánica es difícil de lograr con materiales tradicionales como el yeso o la madera. La compleja curva requiere un trabajo a medida intensivo, añade peso y suele implicar mayores costes. Infinity ofrece una alternativa bien pensada: un perfil ligero y perfectamente formado que permite la misma transición suave sin limitaciones técnicas.















