Zea

Arte mural con alma escultórica e inspiración marina.

Una conversación sutil entre el mar y el espacio.

 

Zea es el resultado de una colaboración única entre la artista británica Jan Erika y Orac. Lo que empezó como bocetos e ideas fluidas, hoy toma forma como una obra arquitectónica con identidad propia.

 

Durante más de un año, Jan Erika trabajó mano a mano con nuestros equipos de desarrollo para dar vida a este diseño. El resultado: un panel mural 3D que fusiona arte y arquitectura en una sola pieza.

“Zea no es solo un elemento decorativo. Es una superficie que respira. Un lienzo en movimiento. Un reflejo de algo más grande que ella misma.” 

- Jan Erika

La inspiración: las mareas de tres mares

 

El lenguaje formal de Zea se inspira en los mares Egeo, Jónico y Mediterráneo. Tres aguas históricas donde el movimiento es constante y el cambio, la única certeza.

 

Zea encarna el juego invisible de las corrientes submarinas, el destello del sol en el horizonte y las sombras que bailan al paso de las nubes. Sus contornos escultóricos dialogan con la luz de forma poética, revelando una nueva expresión en cada momento: a veces serena y calmada, otras salvaje y poderosa.

 

Como el mar, Zea nunca está en reposo. El panel invita al espacio a moverse con él, a entrar en su propio diálogo.

Sobre Jan Erika

 

Conocida por sus pinturas expresivas y murales monumentales, Jan Erika lleva su lenguaje visual dinámico a una nueva dimensión con Zea: por primera vez, en una forma arquitectónica y tangible.

 

“Es una pieza emocional», explica. «Hay calma en sus movimientos fluidos, pero también tensión. Corrientes silenciosas que te arrastran. El panel no domina; invita al diálogo.”

 

Con Zea, Jan Erika suma un nuevo capítulo a su trayectoria: una obra que desdibuja los límites entre el arte visual y el diseño de interiores.

Una ola sutil con fuerza transformadora.

 

ZEA aporta una sensación tangible de profundidad al espacio. Su relieve orgánico da a las paredes un carácter escultórico, sumando dimensión y sofisticación sin imponerse. Más que un simple revestimiento, es una pieza artística que atrae todas las miradas y aporta personalidad e intensidad al interior.

 

"Gracias a su acabado pintable, ZEA se adapta por completo al ambiente que elijas: un tono sobre tono sutil para un look sereno, o un color de acento atrevido para un gesto más potente. Su versatilidad permite que ZEA encaje con naturalidad en todo tipo de espacios, desde viviendas privadas hasta hoteles y áreas públicas."