El renacer histórico de la sede de Van Damme-Vandeputte


La grandeza atemporal se encuentra con la sofisticación contemporánea en la transformación de una residencia médica del siglo XIX en la sede de Van Damme-Vandeputte architects. Situado en el corazón de Izegem, este majestuoso edificio de 1872 ha tenido múltiples vidas: primero como hogar de un médico, luego como refugio temporal para monjas y, ahora, tras una cuidada restauración, como un espacio de trabajo inspirador. Con techos imponentes, molduras ornamentadas y una armoniosa fusión de influencias clásicas y modernas, la renovación realza su elegancia histórica sin renunciar a una visión contemporánea. Los elementos arquitectónicos de Orac desempeñan un papel clave en la creación de un ambiente que respeta el pasado mientras abraza el futuro.



Los techos altos exigen grandeza. La combinación de la moldura para cuarterones PX175 con las cornisas C305, C307A y C211 responde a este desafío. Sus perfiles detallados aportan profundidad y distinción, enmarcando el espacio con un lujo discreto. El trabajo minucioso en las cornisas refleja el arte de la época, mientras que su integración fluida en el diseño contemporáneo resalta su carácter atemporal.


El uso de la moldura P8050 añade un nivel extra de sofisticación a las paredes, definiendo el espacio sin sobrecargarlo. Su presencia sutil pero estructurada refuerza la integridad arquitectónica del diseño, permitiendo que el juego de luces y sombras dé vida a las paredes.



El zócalo es más que un toque final: es la base de un interior equilibrado. En este proyecto, la combinación del zócalo SX191 con la moldura P8030 crea un efecto de zócalo elevado que realza la sensación de proporción en cada habitación. Este detalle une lo clásico con lo contemporáneo, convirtiéndolo en una opción perfecta para interiores exclusivos con un alma histórica.



Recrea la estética


Para quienes buscan infundir en sus proyectos esta sensación de elegancia atemporal, la versátil colección de perfiles de Orac ofrece la herramienta ideal. La clave está en seleccionar molduras que realcen las dimensiones del espacio mientras refuerzan su narrativa histórica.


  1. Opta por cornisas ornamentadas para atraer la mirada hacia arriba y resaltar la altura de los techos.

  2. Integra molduras para cuarterones que aporten estructura y profundidad a paredes amplias.

  3. Utiliza zócalos elevados para crear continuidad visual entre paredes y suelos.

La sede de Van Damme-Vandeputte es un ejemplo de cómo un diseño cuidado puede rendir homenaje al pasado sin renunciar al futuro. Al elegir los elementos arquitectónicos de Orac, este proyecto demuestra cómo los detalles decorativos pueden transformar un espacio en una obra de arte, donde la historia y la innovación conviven en perfecta armonía.



Productos utilizados en este proyecto: